6. La Argentina
María Elena Walsh hizo famosa a una vaca y a la jujeña quebrada de Humahuaca. En el Parque Agronomía, en un potrero de la Facultad de Ciencias Veterinarias, dicen que vive una mitológica vaca con tapón, que es utilzada por los estudiantes para hacer experimentos.
La vaca de Milka, el chocolate de Nestlé, sale en el comercial luciendo su color violeta con vivos blancos. La vaca es tetona y es un símbolo de la fertilidad y la generosidad del campo argentino. La vaca nos da la leche, que previo proceso de pasteurización es envasada en sachets y tetrabricks por Mastallone Hnos (La Serenísima), Cooperativas Sancor, Parmalat, Conaprole y otras marcas, que también envasan y distribuyen yoghurts, mantecas, quesos y el internacionalmente reconocido dulce de leche, que sin dudas, es un invento argentino.
Las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas cantó don Atahualpa e inventó el folklore de protesta (en Francia). La vaca es un mamífero rumiante y hace muuuu. Los caramelos Mu-Mu no existen más.
El origen de la ficción en la literatura argentina está escenificado en un matadero, donde los militantes federales de la divisa rojo punzó, asesinan “a puñal y a degüello” a un salvaje unitario que muere gritando consignas políticas, demostrando su valentía, en el contexto de la guerra civil del siglo XIX. El narrador de esta historia violenta murió exilado y muy pobre en Montevideo.
La vaca campeona se exhibió en la Sociedad Rural Argentina: una Aberdeen Angus de tres años; que se pagó más de un millón de dolares. El supermercado Coto antes de ser un supermercado fue una cadena de carnicerías. Para Borges la carnicería es un lugar más vil que un lupanar. A mi hermana le gusta el cuadril. A mi me gustan los chinchulines asados al carbón con bastante chimichurri, y a la Princesa le gusta el chorizo. La Reina de España esta gorda como una vaca. La concha de la vaca, dijo mi abuelo cuando se quemo la lengua con una bombilla (estaba tomando mate en Sevilla).
Queridos lectores: El texto que ven aquí arriba lo presenté en el concurso de relatos cortos "Composición tema: La Vaca", que organizó Eudeba (Editorial Universitaria de Buenos Aires), en el año 2001. El jurado observó mi trabajo y lo descalificó por considerarlo ofensivo, de mal gusto y con improperios inaceptables para los organizadores. El relato ganador del certamen se tituló Mi vaca en París y fue redactado por una estudiante de letras muy influenciada por la prosa setentista de Julio Cortazar.

Ana Begins dijo
miss psicóloga, lamento contradecirla pero el dulceleche no es invento exclusivamente argentino, acá en Colombia ha existido desde siempre, bajo el sonoro nombre de Arequipe!
Saludos
25 Mayo 2005 | 04:21 PM